José María Arellano

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Personajes de la unidad

“-¿Adónde vamos? -A ver al novio de la mañana.” JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. En Tlatelolco, a través de los años ¿cuántas personas han pasado en los pasillos? ¿Cuántas han vivido en los departamentos?, así como palabras, comentarios y sonidos. Bastantes. Tiendas que desaparecen y pocas perduran, así como las personas que atienden a la clientela. Esas personas, por lo regular …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Tlatelolco: zona peatonal

JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. En los primeros años de Tlatelolco, al interior, no transitaban motocicletas, motos y para nada camionetas ni coches. Los únicos automotores con permiso de transitar eran las trimotos, los recolectores de basura. Solamente transitaban cada mes, por decirlo de esa manera, el transitar de “el abonero”, en pos del cobro de la mensualidad por figuras de …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Vecinos desconocidos

 “…el mundo está loco…” Peaky Blinders JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. En los años sesentas. Poco a poco, como iban siendo ocupados los departamentos de la entrada del edificio, fuimos conociendo a los vecinos. Siendo chaval, hubo una familia en que el papá se dedicaba al teatro, su familia estaba conformada por tres niñas entre 6 y 8 años. Convocó a …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Día de comicios

JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. En la Unidad se vio poca propaganda ¿será que hubo austeridad en el gasto de propaganda? Los volantes los pegaron con cinta adhesiva transparente o masking tape. Unos vecinos, colgaron en la ventana de su departamento lonas del partido de su preferencia. Por cierto, en general, citaban el nombre o apodo del candidato y rarísima ocasión …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Las cocinas

JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. Hace años, una de mis tías me llevó a la casa de sus papás, de uno de sus amigos. Llegamos por tren y autobús, a un pueblito con calles sin pavimentar, nada que ver con una ciudad. Gente humilde y muy atenta, al llegar nos hicieron pasar al comedor. Hacia un recalaron, la casa estaba en …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Las lluvias

JOSÉ MARÍA ARELLANO. A finales de los sesentas, ¿a quién no se mojó bajo la lluvia? Una experiencia sin igual, lo experimente cuando jugué la retas en la cancha de futbol, en la segunda sección, hora la explanada junto a la estación del Metro Tlatelolco. La mayor parte del año no tenía pasto, y acabábamos enlodados hasta los calcetines. Llegando …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Maldita suciedad

“Al final del túnel hay un espejo” Paranoide JOSÉ MARÍA ARELLANO. En una tarde fresca, me instalo en mi sillón preferido a leer “La basura en el futuro”. “…En el año 2037, hay personas supervisoras de la recolección de residuos, revisan las conexiones del depósito y los departamentos. Todos los días hacen la misma labor, salvo  presencia de evento extraordinario. …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ La caja roja vacía

JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. Por aquellos años sesentas, se utilizaba las velas o veladoras para alumbrarse en el caso de irse la energía eléctrica. La “amas de casa” –las esposas, mamás- siempre tenían velas para tal emergencia. Al irse la luz, en casa, platicábamos; y, al concluir que tardaría en regresar, en caso de ser de noche, sin radio y …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Qué “weba” o no sabemos vivir en la ciudad

JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. En los inicios del Conjunto Habitacional Nonoalco Tlatelolco, años sesentas. La mayoría de las personas, les causó expectación la construcción en forma de hongo en las entradas del edificio. ¿Qué será? –se preguntaban. Nunca falta un avezado, informó: “es un depósito para la basura”. Asimismo, en otros edificios, sucedió con las puertecillas en los descansos de …

Read More »

INFLEXIONES DESDE EL INSOMNIO/ Tenía ganas de recordarle a su…

“…pero vendrán otros, no lo dudo… y por ellos, algún día sabremos qué empuja al hombre al mal… y al bien…” El Alienista JOSÉ MARÍA ARELLANO MORA. Al menos en una ocasión fuimos testigos de acoso en la escuela y, por igual, tuvimos la necesidad de defender al agredido. En la segunda mitad de los sesentas, fui junto con un …

Read More »