Martes , 25 Julio 2017

DESDE EL PORTAL/ Irritación capitalina

 

ÁNGEL SORIANO. De ninguna manera se debe justificar la violencia ni las agresiones a las policías –sobre todo ahora que el Ejecutivo Federal demanda penas más severas para los agresores de federales-, pero en el caso de la CDMX la irritación ciudadana va en aumento, ante las persistentes multas que acaban con el ingreso familiar y significa pérdida de tiempo en trámites engorrosos para pagar multas que se considera van a dar a las ganancias de empresas y funcionarios asociados en el millonario negocio de las infracciones.

Son de sobra conocidas las denuncias de los arrestos que sufren los policías que no cumplen con la cuota a los comandantes, por ello frenétic amente salen en busca de automovilistas que al menor descuido es infraccionado, o su vehículo llevado junto con sus ocupantes, incluyendo niños o personas de la tercera edad, sin que con ello se resuelva el creciente problema del tráfico vehicular que no tiene para cuando acabar, al contrario, se complica más porque las aparentes soluciones no lo son, sino son rebasadas inmediatamente de ponerse en marcha.

Una medida eficaz para evitar enviar al matadero a los policías es suprimir las cuotas a los comandantes y que los policías viales cumplan con su  objetivo cívico: orientar a los ciudadanos y conminarlos a no repetir las faltas y no verlos como parte del negocio o una entrada adicional; la policía capitalina no está para auxiliar a los ciudadanos, al contrario, está para la extorsión y el negocio; en ese sentido, los ciudadanos están molestos e irritados contra sus verdugos.

Como primera autoridad que enfrenta al ciudadano, debe haber una cordial relación y la sociedad sentir confianza en los cuerpos policiacos; pero no ocurre así porque la policía se ha convertido en una amenaza para la población y no se diferencia mucho de los delincuentes –más cuando andan encapuchados-, por lo que, si se quiere evitar una guerra civil, adicionalmente a las sanciones a los agresores debe también cultivarse el sentido del respeto policiaco al más débil: el ciudadano de a pie.

TURBULENCIAS

Invaden el zócalo de Oaxaca

Chachacuales, juegos mecánicos –que hace décadas habían sido superados por su imagen pueblerina-, ambulantes, grupos étnicos, ciudadanos inconformes y grupos de presión de diversas agrupaciones, ocupan el zócalo de Oaxaca y obligaron a la burocracia política a abandonar el Palacio de Gobierno -.del cual ya se habían apropiado cuando es Patrimonio de la Humanidad-, en tanto a las orillas de la carretera que va al Aeropuerto Internacional, se acumulan cerros de basura lo mismo que en distintos sectores de la ciudad, después de una semana de conflictos; esto al margen de las acciones que ya implementa la sección XXII para exigir solución a sus añejas demandas…La diputada Guadalupe González Suástegui, presidenta del Comité del Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género (CEAMEG), alerto que la falta de presupuesto para la eficiente función de los centros Ciudad de las Mujeres, pone en mayor riesgo a víctimas de violencia de género, principalmente indígenas, destacó el caso de Tlapa de Comonfort, Guerrero, proyecto que no se ha logrado implementar en su totalidad, ante la falta de solvencia económica, lo que impacta de forma directa en los recursos humanos y, por ende, en su población objetivo.

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