CENTRO HISTÓRICO 505/ La importante victoria demócrata muestra el repudio a Trump

>> Intelectuales, artistas y líderes sociales denuncian trampas a Marichuy

>> A un año de la elección de Trump: impopularidad y conflictos

>> Alta incertidumbre por los comicios de 2018: Merrill Lynch

CRESCENCIO CÁRDENAS AYLLÓN. Muchas cosas important5es han sucedido esta semana  que concluye y en principio siguen las funciones gratuitas en el circo de tres pistas de la política mexicana y al todo apunta  a que no tendrá fin sino hasta pasadas las elecciones del año próximo y ahora para empezar son cada vez más frecuentes los agarrones de perredistas y los morenos tanto en la cámara de diputados como en la asamblea capitalina y pues si como dice el dicho “para  que la cuña apriete debe ser del mismo palo” y si se están algunos palos y ojalá que no llegue la sangre al río.

 

También siguen los señalamientos y las quejas contra el Instituto Nacional Electoral (INE) por sus siglas en español mexicano y su consejero presidente se da tiempo para salir a la caja de bateo a tratar de desvirtuar todas  las quejas por el sistema de captación de apoyos a los independientes que buscan algún puesto de elección popular, se trata de los bien o mal llamados “nacidos para perder” pero que aspiran a alcanzar algunas de las miles de oportunidades de empleo que ofrecen importantes salarios y poco o casi nulo trabajo, bueno no perdón si tienen que apretar el botón con el que se vota electrónicamente en el tablero aunque los priistas prefieren los votos tapados o en lo oscurito.

 

Pero también hay una seria acusación de que son discriminatorios, clasistas, racistas y tramposos, los del INNE claro, el mensaje fue envidado por Intelectuales, artistas y líderes sociales, entre ellos Pablo González Casanova, Francisco Toledo, Juan Villoro, Óscar Chávez, Eduardo Matos Moctezuma, Bárbara Zamora, Gilberto López y Rivas, Magdalena Gómez y Mardonio Carballo acusaron al Instituto Nacional Electoral (INE) de ser discriminatorio, clasista, de engañar a la sociedad.

 

Ah pero se les señala, a los del INE claro, de haber incumplido la ley con la aplicación informática para conseguir más de 800 mil firmas para el registro de la vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIG), María de Jesús Patricio, Marichuy, como candidata independiente a la Presidencia de la República. Esto resulta sorprendente pero en un pronunciamiento de la asociación civil Llegó la Hora del Florecimiento de los Pueblos, signado por 52 personalidades, exigieron al organismo que no ponga obstáculos para que Marichuy aparezca en la boleta electoral en 2018. ¿Cómo la ven?

 

Pero también los priistas, ya que los menciono, tuvieron una fuerte desavenencia porque el actual pastor del rebaño, excepción hecha del presidente Peña y sus asesores, propuso en asamblea de delegados elegir con voto público a los candidatos de ese partido, pero la secretaria general pidió públicamente que solo sean los priistas los que lo escojan, vaya lío en el que meten al “tapado” muy destapado y que es el  designado desde el Camelot de Los Pinos.

 

De las elecciones para el año que cada vez se aproxima más y más una empresa de opinión y análisis de reconocida importancia en el mundo se refiere a ese proceso y señala, entre otras cosas, que el proceso para renovar la Presidencia en 2018 mantendrá niveles altos de incertidumbre, en un momento en que la economía mexicana se desacelera como consecuencia de políticas fiscal y monetaria restrictivas, aseguró el Bank of America Merrill Lynch.

 

Este año, anticipo el banco, el producto interno bruto (PIB) tendrá un crecimiento de 1.9 por ciento y de 1.6 por ciento en 2018, una vez incorporado el efecto de la desaceleración esperada en el tercer trimestre de 2017 después de los terremotos y la esperada aceleración por las reconstrucciones, El gobierno federal espera para este año un crecimiento del PIB de entre 2 y 2.6 por ciento y, el próximo, de entre 2 y 3 por ciento, según los Criterios Generales de Política Económica. Carlos Capistrán, economista en jefe para México y Canadá de Bank of America Merrill Lynch, dijo que este año la inflación rondará 6.3 por ciento –el objetivo del Banco de México es 3 por ciento– y 3.6 por ciento en 2018.

 

“Esperamos que el PIB se desacelere por las políticas fiscales y monetarias restrictivas, y también debido a la incertidumbre en relación con las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Aunque es posible la salida de Estados Unidos del tratado, nosotros creemos que es más probable que las negociaciones se alarguen, comentó Capistrán. Un factor que podría modificar al alza el pronóstico de crecimiento, dijo, es que Estados Unidos continúe con un crecimiento fuerte sin inflación. Otros riesgos que pueden provocar un menor crecimiento son una eventual salida de Estados Unidos del TLCAN, que las tasas de interés sean más altas de lo esperado, o una baja en las ventas automotrices.

 

Entre los considerandos interesantes que vertieron está que internamente, el riesgo principal a la baja es la desaceleración económica más pronunciada de lo esperado debido a la alta inflación y políticas fiscales y monetarias restrictivas. La baja producción de petróleo sigue siendo un riesgo. El proceso electoral de 2018 mantendrá niveles altos de incertidumbre, apuntó. En ese sentido, consideró que existe la posibilidad de que el crecimiento del PIB se desacelere a 1.6 por ciento el siguiente año debido a políticas fiscales y monetarias restrictivas, al igual que la incertidumbre generada por la negociación del TLCAN.

 

Por ahora, detalló, los datos sobre la marcha de la economía son mixtos. El Indicador General de la Actividad Económica (IGAE), una suerte de PIB mensual, estuvo por arriba de las expectativas en agosto, en 0.8 por ciento mes a mes, pero se contrajo 0.7 por ciento en julio mes a mes. El IGAE creció 2.2 por ciento durante este año (contra el 2.0 del pasado) con una contracción en el sector industrial (0.3 por ciento durante el año), pero los servicios están aún por encima de 3 por ciento.

 

En el lado industrial, una producción de petróleo baja es el lastre para la minería (-2.3 por ciento mes a mes en agosto), pero la manufactura sigue avanzando, con el soporte de la producción industrial en Estados Unidos, explicó. Mientras tanto, el consumo se desacelera. Las ventas minoristas tuvieron dato negativo en agosto, al contraerse 0.3 por ciento anual. En este año las ventas minoristas han crecido 4.3 por ciento, desaceleración en comparación con 6.6 por ciento el año pasado.

 

En fin que apenas empiezan los análisis internos (¿?) e externos sobre las presidenciales del 2018 y estaremos pendientes.

 

En picada la confianza de los estadounidenses a Donald Trump

 

La popularidad del presidente de EU está en mínimos históricos un año después de la victoria electoral que le dio la Casa Blanca, desde donde se ha centrado en deshacer el legado de su predecesor, Barack Obama.

 

Ayer, 8 de noviembre, se cumple un año del inesperado triunfo electoral de Donald Trump frente a la favorita en las encuestas, la demócrata Hillary Clinton. El ahora presidente republicano, que celebrará este aniversario en China dentro de su primera gira asiática, ya era bastante impopular como candidato, pero sus porcentajes de apoyo han ido cayendo durante los nueve meses que lleva en el cargo. Según una encuesta reciente del diario Wall Street Journal y la cadena NBC, al mandatario lo apoyaban en octubre un 38 por ciento de los ciudadanos, mientras que un 58 por ciento rechazaba su gestión.

 

Otro sondeo publicado el fin de semana por el rotativo The Washington Post y la cadena ABC reveló que sólo un 37 por ciento de los estadunidenses aprueba el desempeño del magnate como presidente, frente a un 59 por ciento que lo desaprueba.

 

Ese porcentaje de desaprobación es el más alto de su mandato y hay que remontarse a los tiempos de Harry Truman (1945-1953) para encontrar a otro presidente estadunidense con registros similares durante los primeros meses en el cargo.

 

La encuesta muestra también que un 65 por ciento considera que el republicano ha logrado “no mucho” o “poco o nada” desde que asumió el poder. Inclusive  con una economía en buena forma, con récords continuos en Wall Street, la menor tasa de desempleo en 17 años y crecimientos del PIB en el 3 por ciento en los últimos dos trimestres, los ciudadanos no creen que esa realidad se deba a la labor de Trump.

 

Si en enero un 61 por ciento de los ciudadanos confiaba en una buena gestión económica por parte del magnate, ahora ese porcentaje ha bajó al 44 por ciento y un 53 por ciento cree que no lo está haciendo bien.  Y es que hay varios temas que el republicano no ha sabido resolver y pueden dar pistas del porqué esa baja popularidad. Daremos algunos ejemplos de su ejercicio.

 

Un Año cumplido de Donald Trump que parece de aquí a la eternidad

 

Aquí algunos ejemplos de actuación durante ese año:

 

Gobernar desde Twitter.-  La cuenta @RealDonaldTrump tiene 42.1 millones de seguidores y desde esa red social, Trump ha anunciado importantes decisiones. Una de ellas fue la prohibición de personas transgénero para servir en las Fuerzas Armadas, aun cuando las instituciones oficiales, como el Departamento de Defensa, no tenían datos específicos.

 

Ese uso irresponsable de la red social ha sido criticado incluso por el exsecretario de Estado de EU, John Kerry, que calificó la situación como una “política del caos”.

 

Pelea con los medios de comunicación.-  Mientras fue conductor del reality show “El Aprendiz”, Trump acuñó la frase distintiva “You’re Fired” (Estás despedido) para deshacerse de los participantes conforme avanzaba el show. Ahora, su frase característica es “Fake News”, tal cual como califica a toda información que cuestione en su actuar. En las pocas conferencias de prensa que ha sostenido en un año, el magante ha sostenido fuertes encuentros con los medios, a los que ha callado y ridiculizado desde el escenario.

 

De acuerdo con Sarah Huckabee Sanders, tercera vocera del republicano en casi 10 meses, el 93 por ciento de la cobertura que se realiza al presidente es negativa, comparado con el 40 por ciento de reportes negativos que obtuvo Obama en su primer año; según publicó de VOA News.

 

Sus respuestas ante los conflictos internos.-  El mandatario fue muy cuestionado en agosto por culpar “a las dos partes” de los episodios de violencia en Charlottesville, Virginia, donde falleció una mujer de 32 años al ser atropellada presuntamente por un neonazi mientras participaba en una manifestación antirracista.

 

Tuvo que gestionar crisis derivadas del impacto de devastadores huracanes en varios estados y en Puerto Rico, lo que le generó críticas por su respuesta tardía. Le tocaron tiroteos masivos con decenas de muertos en Las Vegas y Texas este mismo fin de semana, tras lo cual evadió hablar sobre el control de armas.

 

Ante el ataque terrorista en Nueva York, llamó animal al terrorista e incluso expresó que lo quería mandar a Guantánamo, para después retractarse y admitir que no es tan sencillo. Además, escribió un par de tuits contra el atacante y la migración, para después de hora y media, dar sus condolencias a las víctimas y sus familias.

 

Su pelea con Obamacare.-  En cuanto al sistema de salud, Trump no ha sido capaz de sacar adelante en el Congreso una ley para cumplir su promesa de campaña de derogar y reemplazar Obamacare, como se conoce a la reforma con la que el expresidente Obama garantizó la cobertura médica a millones de ciudadanos.

 

Deshacer de gran parte de lo que hizo el Gobierno de su antecesor, Barack Obama, para preservar el derecho al aborto o en beneficio de los transexuales, ha sido una de las prioridades del republicano.

 

Daca y TPS: eliminación de los programas ejecutivos.-  La administración Trump ordenó la cancelación del programa de Acción Diferida para Arribados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) instaurado por Obama en 2012 y que ayudó a casi 1 millón de jóvenes indocumentados a obtener permisos de trabajo y la legalidad temporal en este país.

 

El gobierno anunció el lunes que eliminará en enero de 2019 un estatus migratorio temporal que ampara a 5 mil nicaragüenses residentes en Estados Unidos desde hace casi dos décadas y que postergará hasta julio una decisión definitiva sobre este beneficio para 86 mil hondureños.

 

La secretaria interina de Seguridad Nacional, Elaine Duke, concluyó que el beneficio conocido por sus siglas en inglés como TPS ya no es necesario en Nicaragua. Los haitianos recibieron seis meses, el pasado mes de mayo, para prepararse para regresar a su país, anticipando que no les renovarán su TPS de nuevo.

 

Reducción del número de refugiados.-  En medio de una crisis mundial de refugiados, Estados Unidos redujo el límite máximo de personas que aceptará el próximo año a su nivel más bajo desde el inicio del programa en 1980, generando la crítica de grupos internacionales y nacionales de derechos humanos.

 

La Casa Blanca anunció este año que este país recibirá un máximo de 45 mil refugiados en el año fiscal, menos de la mitad del máximo de 110 mil que Obama había acordado con el Congreso para el año anterior.

 

Perdón al Sheriff Arpaio.- En agosto, el gobierno de Trump anunció un indulto presidencial para el ex sheriff de Arizona, Joe Arpaio, de 85 años. Arpaio había sido condenado por desacato criminal el pasado 31 de julio y debía recibir una sentencia de seis meses el 5 de octubre, pero el magnate otorgó el perdón mucho antes de que concluyera el proceso judicial, presuntamente para honrar su medio siglo de servicio público.

 

Veda Antimusulmana o de Viajes.- En tres ocasiones este año, el gobierno emitió órdenes que limitan la entrada al país de personas que provenientes de varios países de mayoría musulmana. La última veda de viaje incluye a varios países de mayoría musulmana además de Corea del Norte y a funcionarios del gobierno de Venezuela y sus familias.

 

En cada una de dichas ocasiones, los tribunales han puesto freno a la práctica, aunque el tema está pendiente de juicio en los tribunales federales.

 

Política Exterior.- En ese rubro, Trump considera casi todo lo hecho por Obama como “malo” para el país, empezando por la firma del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés), del que el magnate sacó a su país nada más instalarse en la Casa Blanca.

 

La renegociación del TLCAN.- Las conversaciones se encaminan a la fase decisiva y Washington destapó sus dos principales reclamaciones: introducir una cláusula por la que el acuerdo tenga que renovarse cada cinco años, y endurecer las normas de origen. Pero la amenaza de salir del acuerdo y no seguir las conversaciones ha sido una constante del magnate, que llegó a decir que sólo era una estrategia.

 

Entre otras cuestiones, Canadá y México protestan porque Estados Unidos busca favorecer a su industria manufacturera automovilística.

 

Construir el muro en la frontera con México.-  Erigir la valla fronteriza para acabar con la inmigración ilegal fue una de las promesas estrella de la campaña presidencial de Trump. En realidad, el plan del presidente es terminar de vallar de punta a punta la frontera de casi 3 mil 200 kilómetros que separa a los dos países, porque ya existen mil 30 kilómetros intermitentes de muro.

 

Por ahora, el proyecto avanza, aunque a paso lento. El 25 de enero, el presidente emitió un decreto para comenzar la construcción del muro; el 26 de septiembre se empezaron a construir ocho prototipos del muro en San Diego, California, y dicha construcción duró un mes y ahora son evaluados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).

 

El análisis de los prototipos durará dos meses, pero la construcción de la pared real está todavía lejana.

 

Negar el cambio climático.- Trump dijo durante la campaña que el Acuerdo de París, al que se comprometieron más de 175 naciones para reducir sus emisiones de carbono a la atmósfera y evitar el incremento de la temperatura global, era injusto para Estados Unidos. Cuatro meses después de asumir, el presidente anunció la salida del histórico convenio.

 

Estados Unidos podrá salir del acuerdo en 2020, ya que conforme al artículo 28 del pacto, sólo se puede solicitar la retirada tres años después de la entrada en vigor del acuerdo, que fue en noviembre de 2016, y un año después de la notificación por escrito al secretario general de la ONU.

 

Cuba y la vuelta a la frialdad.-  El republicano decidió poner en el congelador el proceso de aproximación que había iniciado Obama, y anunció que la “nueva” política de Washington hacia La Habana reforzaría la política del embargo comercial que estuvo en vigor, sin cualquier resultado verificable, durante medio siglo. Esta postura condujo a una situación de extrema tirantez por alegados ataques a diplomáticos estadounidenses en Cuba.

 

El Departamento de Estado redujo a la mitad su embajada en La Habana y expulsó a 15 diplomáticos de la representación diplomática cubana en Washington. Se trata de la peor crisis en la relación bilateral desde que los dos países reabrieron sus embajadas en 2015.

 

Posible opción militar: Venezuela.- En la relación con Caracas, Trump endureció considerablemente las sanciones a funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro, e inclusive incluyó al país, junto a Corea del Norte y seis países de mayoría musulmana, en su más reciente decreto que limita el ingreso de inmigrantes y refugiados. El mandatario llegó a decir que no descartaba incluso una “opción militar” para Venezuela, aunque el comentario generó reacciones inmediatas incluso entre aliados de Washington en la región, ya que abriría una fase de inestabilidad de consecuencias impredecibles.

 

Incremento de tensiones con Norcorea.– Uno de los momentos más álgidos de esta presidencia es el aumento de las tensiones contra Norcorea, al asegurar que se agotó “la paciencia estratégica” e indicar que la “opción militar” está en la mesa. Donald Trump amenazó con “fuego y furia que el mundo nunca ha visto” si Pyongyang atacaba algún territorio de Estados Unidos.

Y un año después de su victoria, pese a que Trump asegura que no hubo ninguna conspiración entre su campaña y Rusia para ganar las elecciones, la investigación especial del fiscal especial Robert Mueller avanza tras la presentación de los primeros cargos, que afectan a tres ex asesores del equipo del magnate.

 

Divorcio Social.- A pesar de que en su discurso de investidura Trump convocó a la unidad de los estadunidenses, su actos parecen predicar lo contrario. Si bien el magnate adoptó una postura divisionista durante la campaña electoral, desde su llegada a la Casa Blanca los hechos parecen perpetuarse a causa de sus declaraciones y políticas gubernamentales. El propio expresidente George W. Bush acusó hace unas semanas a Trump de recurrir a la intimidación, los prejuicios y las teorías de conspiración a la hora de gobernar.

 

Hemos visto el nacionalismo distorsionado en nativismo, olvidando el dinamismo de que la inmigración siempre ha traído a Estados Unidos”, dijo el expresidente Bush el pasado 19 de octubre durante un foro en Nueva York.  La falta de empatía con las víctimas de catástrofes, tiroteos y hasta con las familias de soldados caídos en combate le han granjeado duras críticas al mandatario en la sociedad estadunidense.

 

En Puerto Rico quedó de manifiesto el distanciamiento emocional entre el gobernante y los miles de afectados por el huracán María, prefiriendo lanzar rollos de papel al aire, como si se tratara de un juego, que consolar a las personas que lo perdieron todo en el desastre. Casos similares ocurrieron durante las visitas que Trump hizo a Texas tras el paso del ciclón Harvey, y a Las Vegas luego de la matanza de 59 personas en un concierto al aire libre. En ambas ocasiones relegó la situación de los afectados y se dedicó a ensalzar la reacción gubernamental.

 

También pasó lo mismo con la reciente masacre de 26 personas en una iglesia bautista de Texas, a la que Trump adjudicó a problemas mentales del atacante y rechazó que la crisis de violencia armada se deba a las laxas regulaciones sobre la tenencia de armas. Otro motivo de alejamiento con la ciudadanía ha sido la campaña que el mandatario ha impulsado en contra de jugadores de la NFL por protestar de manera simbólica durante la entonación del himno nacional, en rechazo al racismo y el abuso de autoridad por parte de la policía estadunidense contra la comunidad afroamericana y otras minorías.

 

Farol de la Casa Blanca, oscuridad del resto del mundo.- A pesar de que parece mantener intacto el apoyo de un sector de la clase trabajadora estadunidense, cuyos votos lo llevaron a la Casa Blanca, la imagen de Trump va en picada ante sus colegas republicanos y la comunidad internacional. No sé mucho sobre él, pero sé que es un fanfarrón. Y no me emociona mucho que sea nuestro líder”, afirma el expresidente George H. W. Bush en su libro “The Last Republicans, de reciente lanzamiento, y donde también confiesa que votó por la demócrata Hillary Clinton en la elección presidencial.

 

Además, el patriarca de los Bush califica a Trump de ególatra, xenófobo y de no saber lo que significa ser presidente de Estados Unidos. Prominentes líderes republicanos como el senador John McCain; el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el senador Marco Rubio han fustigado al mandatario en varias ocasiones a causa de sus pronunciamientos y posturas.

 

En la escena mundial, el presidente estadunidense acumula opiniones negativas por su escepticismo al calentamiento global y sus políticas comerciales proteccionistas. Incuso aliados incondicionales de Estados Unidos como Alemania, Francia y Reino Unido han expresado su rechazo público a las medidas y declaraciones del jefe de la Casa Blanca. Y aún faltan poco más de tres años de su gobierno.

 

Por lo demás, todos estamos bien

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