Borge llevó a la Seido a sus cajas de seguridad

>> Se confirman nexos de Borge con “Doña Lety”; ambos, con prestanombres

>> Familiares, amigos, empresarios, ex colaboradores y hasta escoltas como testaferros

José Sánchez López

Ciudad de México, 12 de noviembre (entresemana.mx).- Fue el mismo Roberto Borge Angulo, quien dio la pauta a la Procuraduría General de la República para que pudiera llegar hasta las cajas de seguridad, donde escondió listas y grabaciones de sus cómplices y prestanombres, entre los que se encuentra la jefa del Cártel de Cancún, Leticia Rodríguez Lara, “Doña Lety”.

Antes, su indiscreción y la de su novia Gabriela Medrano Galindo, a través de las redes sociales, permitieron a la policía detectarlo y rastrearlo por varias ciudades como Miami, Florida; La Habana, Cuba; Nassau, Bahamas; Barcelona, España y finalmente en el aeropuerto de Panamá, cuando se disponía a abordar un vuelo rumbo a París, Francia, donde fue detenido y ahora se encuentra preso.

Respecto a la manera cómo llegó la Subprocuraduría Especial de Investigaciones en Delincuencia Organizada (SEIDO), hasta las cajas de seguridad en Cancún, Quintana Roo,  la versión, según tarjetas informativas de la misma institución, es la siguiente:

El día uno del pasado mes de octubre, como resultado de que el gobierno panameño había autorizado su extradición a México, el ex gobernador se reunió con sus abogados en la pequeña estancia donde estaba retenido en las instalaciones de la Policía Nacional de Panamá, en Ancón, donde permanece recluido.

Borge Angulo exigió la presencia de sus defensores para darles instrucciones respecto a qué tenían que hacer.

Los primero, sería interponer el recurso de apelación para evitar que fuera repatriado a México. Esa orden la cumplieron sus abogados al día siguiente.

Otra de las instrucciones, igual o más importante que la primera, era rescatar toda la documentación que tenía guardada y oculta en Quintana Roo, cuyo contenido era la información de la extensa red de prestanombres que había conformado para la compra de terrenos y la formación de empresas tanto en Quintana Roo, como en Campeche, Yucatán y Nuevo León.

Hubo un pequeño detalle que ni Borge ni sus sagaces abogados tomaron en cuenta, que todas las conversaciones y actividades del ya detenido eran monitoreadas y grabadas, por lo que el 8 de octubre la Fiscalía de Panamá informó a la SEIDO del contenido de la conversación entre acusados y defensores.

Dentro de la charla se detectaron una serie de palabras claves, algunas de ellas fueron “First National Security” y otras “cajas de seguridad de los amigos”.

Con esos datos, la SEIDO solicitó y obtuvo la orden de cateo y en las primeras horas de la madrugada del día 9, apoyados por la Marina y la Policía Federal, los agentes federales intervinieron la empresa de resguardo de valores.

Se trataba de tener acceso a las cajas y revisarlas minuciosamente, no sólo para ubicar y conocer la información de los documentos que aportarían mayores elementos para integrar de una manera más sólida la carpeta de investigación, sino de localizar audios y videos de grabaciones a las que había hecho alusión el ex gobernante.

Ha transcurrido un mes y un día, desde que la SEIDO intervino la empresa de seguridad y continúa inspeccionando una a una las cajas en busca de las grabaciones y más documentos que revelarían las identidades de los testaferros tanto de Borge como de “Doña Lety”.

Entre las primeras cajas que se detectaron y revisaron, dos están relacionadas de manera directa con la ex agente de la Policía Federal, a la postre jefa del Cártel de Cancún, y las otras dos, a nombre de Manuel Eligio Marrufo Trejo, secretario privado de Borge Angulo.

Las cajas de “Doña Lety”, contenían dinero en efectivo, dólares, euros y pesos (no se sabe qué cantidad), documentos y otras evidencias que la vinculan no sólo al crimen organizado, concretamente al cártel de drogas que lideraba, sino también a la red de prestanombres de Borge Angulo que estaría conformada por parientes, ex colaboradores, amigos, empresarios y hasta escoltas del ex mandatario.

A la fecha, han sido revisadas poco más de 500 cajas, pero no han podido localizar los audios y los videos de los que habló Borge, por lo que cabría la posibilidad que fueron sustraídos antes de que la SEIDO llevara a cabo el aseguramiento de la empresa FNS.

Además de la inspección de las cajas de valores, los agentes federales realizan las pesquisas correspondientes, a fin de establecer quién o quiénes tuvieron acceso a dichas cajas para identificarlos y recuperar las grabaciones, cuyo contenido es fundamental para continuar con la indagatoria.

Sin embargo el caso se complica, debido a que poco más del 50 por ciento de los dueños de esas cajas, no han hecho reclamo alguno ni se han identificado.

Por otra parte, luego de que el abogado Sidney Sittón, defensor de Borge, difundiera que su cliente estaba dentro de una jaula, carente de WC, esposado de manos y pies, con la luz prendida las 24 horas del día, sujeto a tratos humillantes y de tortura, la Oficina de Supervisión de Derechos Humanos de las Personas Privadas de Libertad, desmintió tales aseveraciones.

El organismo concluyó que sí está en una celda, reducida, como cualquier preso que haya intentado escapar (él mismo admitió que si pretendía fugarse), que tiene su propio baño y regadera, con cama, que no lo mantienen maniatado ni tampoco tiene un foco alumbrándole las 24 horas del día, que la celda tiene una cámara de vigilancia fija y cuenta con un espacio para reunirse con su defensa legal por un lapso de 45 minutos.

Asimismo, la Policía Nacional de Panamá, precisó que la vigilancia de Borge es más estricta, en virtud de que se le considera un preso que ya trató de escapar, además de que las celdas ubicadas en el inmueble están bajo el control de esa misma institución y no de la Dirección General del Sistema Penitenciario.

Es sólo un reo más que no tiene por qué dársele un trato diferente al que reciben los demás presos que están aquí porque presumiblemente, delinquieron, precisó la Policías Nacional de Panamá.

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