CARTAS DESDE CHICAGO/ Veterans, Thanksgiving Day

ROGELIO FAZ. Este pasado 11 de noviembre fue el Veterans Day en Estados Unidos. Más que un día festivo con desfiles y honores, o día de asueto para ciertos empleados, debería ser el día de la angustia, A diferencia del Memorial Day, expresamente dedicado a los caídos en batalla.

No es consuelo, pero el tiempo que transcurre entre conocer las bajas y los que sobreviven, la diferencia consiste entre resignación y ansiedad.

El no saber de un ser querido durante un tiempo cuando está en medio de la refriega, mientras que los medios de comunicación informan el número de caídos sin dar nombres, esa zozobra lo irá torturando como prisionero de guerra. Y le dejará una secuela sin haber llevado puesto el uniforme.

Perder un familiar querido en cualquier circunstancia, es uno de los dolores más grandes que puede experimentar el ser humano, en particular las madres. Y muchos veteranos de guerra, a si estén a salvo, están muertos en vida.

Quien no tenga un hijo o hija en el servicio militar en combate, es difícil suponer que comprenda a alguien, que no pueda conciliar el sueño por días esperando la peor de las noticias, o que le vayan a tocar a la puerta antes de hacer público el nombre de su familiar caído, mientras la mayoría duerme plácidamente para trabajar al día siguiente de donde saldrán los impuestos para mantener la guerra.

La mayoría de las guerras son absurdas, por lo tanto casi todas las desgracias serían innecesarias. Sin embargo, la realidad es vida o muerte o, tener a alguien en casa en condición de discapacitado, que es otra forma de prolongar la guerra.

En el caso de los latinoamericanos en EU, que conformamos aproximadamente el 13% de los enlistado en el ejército, más que para obtener la residencia o ciudadanía (que no aplica), o un beneficio estudiantil o contribución económica, están los que lo hacen por convicción. Queramos o no, estamos contribuyendo todos los que vivimos en EU a que así sea.

El Veterans Day con todas sus honores, ofertas comerciales y descuentos a veteranos, es una de las fechas festivas más opacas en el calendario estadounidense, a pesar que vemos a muchos de ellos recordándonos todos los días que hay veteranos desamparados, con un pedazo de cartón en las intersecciones de las calles diciendo “homeless veteran, please help, God bless you”. Y como forma de agradecimiento, nos hacemos que no los vemos, tratándolos con desprecio.

Al día de los veteranos le sigue el día más celebrado en el año  para iniciar las fechas navideñas, el Thanksgiving Day, día de Acción de Gracias, el cuarto jueves de noviembre, donde la mayoría nos enlistamos para agradecer lo recibido y gastar sin considerar a aquellos que cayeron en desgracia para que así sea.

Sabemos que hay programas de ayuda para veteranos, sin embrago, muchos se quedan al margen por las secuelas de guerra. Y los vemos mendingando en la vía pública esperando una limosna que les negamos, incluso en el mero día de dar gracias.

rogeliofaz@yahoo.com

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