SIN LÍNEA/ La peculiar manera de impartir justicia en el Estado de México

JOSÉ SÁNCHEZ LÓPEZ. UN excelente trabajo de la periodista SUGERY ROMINA GÁNDARA, del portal sinembargo.com, da a conocer un dramático caso en el que resulta evidente la peculiar manera de impartir justicia en el Edomex.

Hace cuatro años y nueve meses, el 21 de febrero de 2013, MANUEL, de 16 años llegó temprano de su trabajo. Su mamá, MARÍA ELENA le dio de cenar y MANUEL se acicaló para ir a ver a su novia ALE, de 14 años de edad.

Al filo de las 10 de la noche, ALE y MANUEL estaban dentro de una camioneta, cuando llegaron los policías municipales de Chimalhuacán, ANDRÉS, FRANCISCO y PEDRO.

Los acusaron de faltas a la moral y los obligaron a bajar de la unidad.

Sin más, ANDRÉS y FRANCISCO comenzaron a golpear a MANUEL, mientras que PEDRO se llevó a la menor a unas canchas de fútbol donde la ultrajó. Tras su villanía, los genízaros se fueron tranquilamente.

ALE le contó a su novio lo sucedido y ambos buscaron a sus padres para presentar su denuncia.

De regreso, notaron que una patrulla, con las luces apagadas, los seguía. Detuvieron su marcha y descubrieron que la unidad era tripulada por los tres gendarmes acusados.

El jovencito, acompañado de sus padres, fue hasta la unidad para reclamar a PEDRO.

Los agresores los miraron con burla, por lo que la señora MARÍA ELENA comenzó a gritar, diciendo que los policías acababan de ultrajar a su hija.

En respuesta, PEDRO sacó su arma y disparó contra el joven al que hirió mortalmente en el cuello, para enseguida arrancar velozmente y huir. La madre del menor herido se agarró a una de las portezuelas y fue arrastrada por varios metros, hasta que tuvo que soltarse.

Para esos momentos ya se había reunido la gente y perseguían a los uniformados que en su atropellada carrera fueron a estrellarse contra un vehículo estacionado, pero aun así lograron huir.

MANUEL murió cuando era sometido a una intervención quirúrgica y después de un mes de ocurridos los hechos, PEDRO fue detenido, posteriormente ANDRÉS y en junio de ese 2013, capturaron a FRANCISCO.

Han transcurrido casi cinco años y las familias del jovencito asesinado y la menor ultrajada, siguen recorriendo diferentes instancias en busca de justicia, pero sólo reciben largas.

Debe destacarse que el proceso se realiza conforme al “Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio”, que presuntamente agilizaría la justicia, pero esa “justicia pronta y expedita” es letra muerta para el aparato impartidor de justicia del Estado de México.

Al cambio de gobierno, los padres han tratado de entrevistarse con el nuevo gobernador, ALFREDO DEL MAZO MAZA, con el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado o siquiera con alguno de los altos funcionarios del Poder Judicial del Estado, pero no los han recibido.

Los culpables están presos, pero gozan de toda clase de privilegios, mientras que el proceso se alarga cada día más por las artimañas de sus abogados defensores y todo apunta a que serán puestos en libertad porque durante el proceso “se han desvanecido pruebas”.

En las audiencias que se han celebrado, es notoria la presencia de personas que acuden en apoyo de los acusados e incluso, a manera de intimidación, los llegan a sentar detrás de los acusadores.

Tampoco ha faltado el acoso de compañeros de los procesados hacia los demandantes y las amenazas veladas y abiertas, en las que les advierten que si no se desisten pagarán las consecuencias.

Y en el colmo de la desfachatez, el caso de ALE y MANUEL fue llevado a la Academia de Policía del Estado, pero no como un ejemplo de lo que no deben hacer sus agentes, sino como re-victimización ya que criminalizan a los menores, pues en su manera de exponerlo sugieren que los jóvenes fueron los culpables de lo sucedido. ***UNA INJUSTICIA DESCARADA, ES MÁS GRAVE QUE UN CASTIGO MERECIDO. ***AU REVOIR.

joebotlle@gmail.com

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