POSTIGO/ Segob, Estado de México

 

JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ. La actual administración por fin tendrá un secretario del Trabajo. Anteriormente podría afirmarse que el funcionario que menos trabajaba era el del Trabajo.

Navarrete Priva fue el vigilante de que los derechos de los trabajadores disminuyeran paulatinamente durante el sexenio, y no falta quien asegure que no fue el encargado de la política laboral sino de la policía laboral. La represión contra movimientos laborales, su reducción de los derechos, el auge del outsourcing son algunos de los logros de este funcionario, que es uno de los menos productivos en la historia de la administración pública del país.

Ahora Navarrete Prida llega a la Secretaría de Gobernación a hacer lo que mejor sabe: nadar de a muertito mientras termina el sexenio o bien convertirse en policía para resguardar los intereses de los poderosos que, como dato curioso, no están dentro del gobierno sino sobre el gobierno.

Nadie espera mucho del nuevo secretario de Gobernación, sólo cubrir el requisito de que haya alguien al frente de una política interna reducida a controlar la inseguridad y vigilar a la población en sus pares y personajes más peligrosos para los intereses de los poderosos del país, y los extranjeros con poder que tienen sus intereses en nuestro territorio, que no son pocos.

Las cifras difundidas por el portal Sin embargo, que dan cuenta del perfil del nuevo secretario de gobernación son para sonrojar a cualquiera: Navarrete Prida se fue de la STPS con 16 millones 216 mil 945 pesos que obtuvo sólo de su salario. El salario mensual bruto de Navarrete es de 205 mil 122 pesos y neto, de 139 mil 928 pesos.

En el quinquenio de referencia obtuvo por servicios profesionales, actividades industriales o comerciales, actividades financieras y “otros” 70 millones 128 mil 922 pesos.

La llegada de Navarrete Prida no sólo provocó la salida voluntaria de varios funcionarios dentro dela Segob, sino renuncias al PRI, de otros muchos.

Pero si la designación de Navarrte es desafortunada lo son más sus nombramientos para integrar lo que será su equipo por menos de 11 meses. Tal es el caso de Alberto Bazbaz Sacal, recordado por su ridícula ineficiencia en el caso de la niña Paulete, en el Estado de México, quien ahora encabezará el Cisen. Amigo cercano al ex director de Conagua, David Korenfeld Fedelman, despedido por sus excesos como funcionario público, en 2010.

En 2013, Bazbaz fue designado titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, dependiente de la Secretaría de Hacienda, cuando su titular era Luis Videgaray, actual secretario de relaciones Exteriores, quien prometió aprender este cargo, sobre la marcha.

No cabe duda que se pondera el compadrazgo del Estado de México sobre la eficiencia en esta administración pública, que seguramente tendrá en la Segob, un punto negro más de los muchos que ha regado a través del sexenio que seguramente arrojarán una derrota electoral del tricolor. Los funcionarios de esa entidad se trasladan a Bucareli.

Todo hace suponer que la Segob será el municipio número 126 del Estado de México.

Lo que fue la secretaría de estado más importante del país, considerada por muchos especialistas como una vicepresidencia, ahora se convierte en un simple Club de Tobi del Edomex.

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