TAL CUAL/ El efecto Trump y brasileño invaden campaña del PRI

LUIS CARLOS RODRÍGUEZ GONZÁLEZ. Lo que nos faltaba en las precampañas de cara a la elección presidencial del 1 de julio. Un remedo, un farsante, un comediante de la política que alude el tema del color de la piel, del racismo en México, para buscar revivir las aspiraciones del PRI y de su candidato, José Antonio Meade.

Seguramente de origen “escandinavo” o tal vez pariente y paisano de Donald Trump, Enrique Ochoa Reza, dijo hace unos días en un mitin en Tabasco para descalificar a los ex militantes del PRI que se han afiliado a Morena: “En cambio hay algunos que se van huyendo a Morena, son los prietos y a esos prietos desde aquí les decimos: les vamos a demostrar son los prietos, pero ya no aprietan”.

El dirigente del PRI y ex director de la CFE, refrendó su postura racista en redes sociales. Después intento recular borrando de su cuenta de Twitter el video y el mensaje que también tiene connotaciones misóginas.

Grave que Ochoa Reza busque ganar adeptos, votos o simpatías para José Antonio Meade, por medio de mensajes racistas. No le basta al PRI y sus seguidores en la redes utilizar el término de “chairos” para nombrar a los jóvenes seguidores de Andrés Manuel López Obrador. Ahora el presidente del tricolor que quiere llevar la contienda presidencial a una pelea entre “güeros y prietos”.

Peligroso que el PRI apueste a ello y que su candidato presidencial, José Antonio Meade, no se haya desmarcado de esta diarrea verbal de su dirigente que actúa más como un viejo cómico mexicano que como un verdadero líder.

Brasil ya tiene su versión carioca de Donald Trump, Jair Mesías Bolsonaro, de 62 años,  un capitán retirado del ejército brasileño y entusiasta de la dictadura militar. Es candidato presidencial y se ha hecho tristemente famoso por su dichos y actitudes racistas tales como: se puede evitar tener hijos homosexuales si se los corrige a golpes, que los negros no sirven ni para procrear, que los analfabetos no deben votar y que los indígenas no tienen derecho a ocupar reservas.

Tal vez el dirigente del PRI confundió por aquello del clima tropical a Tabasco con Brasil o Villahermosa con Washington y le salió su ADN racista y misógino. Al rato para querer propone como parte de las promesas de campaña de Meade un muro fronterizo en el Suchiate para detener a los migrantes centroamericanos.

En algunas semanas iniciarán formalmente las campañas presidenciales. Esperamos que la estrategia del PRI y su candidatos no sea una contienda entre “ buenos” contra “malos”; de ricos contra pobres; de chairos contra intelectuales; de güeros contra prietos. Sólo eso nos faltaba en un país azotado por el crimen, por la impunidad, por la violencia, por la pobreza, por la desigualdad. Tal Cual.

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