¡QUE CONSTE,… SON REFLEXIONES!/ Por su bien: desapendéjese

SÓCRATES A. CAMPOS LEMUS. Con el cuento o la realidad de que los políticos están ocupados en cuestiones de transcendencia jamás se fijan en los gastos de la casa, bueno, ni siquiera saben cuánto ganan entre sueldos, prestaciones, bonos, gastos de representación, cochupos, transas, negocios lícitos e ilícitos, contratos, cabildeos, corrupción, cochupos…Si no les interesa conocer sus ingresos o no los pueden cuantificar porque están invertidos en bonos, sociedades lícitas e ilícitas, bonos bancarios, especulaciones, cajas de seguridad, bienes inmuebles, muebles y joyas, paraísos fiscales, inversiones combinadas con los cuates, socios y cómplices pues es lógico que les vale madre lo que gastan en sus casas, la grande y las chicas, las de la grilla y las de descanso y relaciones públicas y púvicas, así, ni siquiera tienen una idea de lo que cuestan las notas del gas, luz, predial, gasolinas, colegiaturas, servidumbre, ayudantes, nanas, vestidos, joyas, comida normal y la que dan a los que les ayudan y apoyan, porque esa es especial, no la de los patrones, no, qué va… no saben cuánto cuesta un pantalón de mezclilla o de terlenka, menos saben el precio de las camisas Zaga o del mercado, no saben lo que cuesta el robalo, la trucha, los charales, las botanas, las carnitas, el tequila, el vino , la cerveza, las verduras, las frutas y menos conocen las caras de dolor que ponemos cuando nuestros hijos nos piden un nuevo teléfono, una compu, un par de zapatos, los vestidos, las niñas sus cosas y los niños el dinero para salir con los cuates y, jodidos, pues no hay… tenemos que pagar la luz o el colegio o la medicina o la ida al médico o pagarle a la señora que nos hace el favor de apoyarnos. ¿Vacaciones?, pues no, estamos jodidos, si no hay para quedarnos, no hay para salirnos… y todo esto se va acumulando y tomando forma de frustración y de resentimiento y pues, claro, cuando vemos los desmanes y desmadres, los abusos y saqueos, los despilfarros de los políticos, banqueros, funcionarios, empresarios, especuladores financieros, no tenemos más que mentarles la mamá y protestar, encabronarnos, hablar mal de ellos y confundir a las instituciones con los hombres que, al final de cuentas, son lo mismo.
¿Cómo no enojarse, encabronarse, cuando vemos los trajes y lujos de los políticos y sus socios y cómplices?, ¿cómo no protestar cuando los vemos tragando con sus cuates, en las comidas de amigos del diario, entre botellas y cortes que al final de cuentas se pagan con el dinero de todos?¿cómo no frustrarnos al ver su enriquecimiento cuando nosotros estamos en la talacha de todos los días, de sol a sol, jodidos, sin salir y sin poder gozar a la familia?, ¿cómo no encabronarse cuando uno está tomando el camión o regateando con el taxista porque nos quiere cobrar de más y sufrimos manejando en las calles llenas de baches y de plantones y conflictos y mentadas y contaminación, sufriendo por el calor o el frío, mientras vemos a los políticos en sus lujosos vehículos, blindados, con aire acondicionado, con sus escoltas o chogumas (chofer guarura y mayate) ir escuchando buena música y gozando de un buen trago, limpiando su celular de última generación, mientras nosotros andamos buscando un teléfono para llamar o cargando los treinta pesos al celular? ¿Y, cómo no vamos a estar bien encabronados cuando sabemos cómo se las gastan y como prometen y nos roban y cómo se burlan de todos y nos hacen pendejos, mientras nosotros buscamos fe y esperanza, ellos, las malgastan con sus despilfarros y su acumulación de riqueza que ofende y lastima a los demás?, pues sí, estamos frustrados y encabronados, pensamos que las cosas cambiarían en el siguiente y el siguiente proceso, nos metimos hasta especular y apostamos a los gallos que nos latían, y dejamos de pensar en las ideologías para entrar en las tragedias provocadas por la ambición y el oportunismo, y pensamos, como nos mostraban los medios y los manipuladores y los intelectuales orgánicos que cobraran por darnos explicaciones que benefician a los poderosos y nos joden a los jodidos, que ya no podíamos pensar en el nacionalismos, en la soberanía, en el amor a la patria, en los valores, eso, era cosa del pasado o del populismo, y les creímos y nos chingamos solos, los dejamos hacer y vendernos, dejamos que nos saquearan y robaran, que usaran los bienes naturales de todos para que los explotaran unos cuántos, con el cuento de que ellos generan inversiones y arriesgan capitales y generan empleos, y nosotros, no podemos hacerlo porque tenemos la riqueza y no la explotamos y era mejor darla para que unos cuántos lo hicieran, y al final de cuentas, solamente nos saquearon y nos robaron y no tenemos ni empleos ni salarios ni presente ni futuro, y nos dicen que no sabemos administrar los fondos financieros de todos, y ellos los utilizan para hacer con sus cuates los negocios privados que les permiten acumular mayores riquezas, mientras tanto, el infeliciaje nacional se la pasa en la agonía, en el llanto en la pobreza en la violencia y en el apendejamiento porque nos traen como pericos a toallazos para no dejarnos pensar, porque si pensamos, vemos lo que en realidad sucede, y entonces, si podemos tener conciencia de que si somos más no tenemos porqué dejarnos joder por los muy poquitos… porque un pueblo consciente no podrá ser engañado y no nos perderíamos en las telenovelas y en los chismes y en las manipulaciones de la comunicación, ni en el pinché fut bol ni el sabadazo de chelas y carnitas, no, en verdad que despertaríamos a ponernos a trabajar para nosotros, para generar riqueza y distribuir, no la miseria y la pobreza que es lo que nos dan hoy en día, sino en el buen manejo solidario encontrar la justicia social que beneficie a todos con casa vestido y sustento, con salud y educación, con diversión sana… no es un sueño loco ni una especulación o una utopia, es algo que podremos hacer realidad en cuanto no les creamos a los políticos sino que creamos en nosotros, porque al final de cuentas ellos nos saquean, roban y engañan porque les permitimos y dejamos de creer en nuestra propia capacidad y nos derrotamos antes de luchar ,y así no avanzamos, avanzamos cuando podemos querernos y confiar en nuestras capacidades, porque al final de cuentas, lo hacemos y sostenemos al país y por desgracia, la abundancia que construimos o generamos, solamente va a unas cuántas manos… y ya es tiempo de cambiar y de cambiarnos. Por favor desapendéjese…es por su bien y cuesta lo mismo…
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