No dejes que el temor invada tu vida

Areli Valdivia Ruz

Ciudad de México, 22 de marzo (entresemana.mx). “1 Dios es nuestro amparo y fortaleza Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar;
3 Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza.” Selah
Salmos 46:1 – 3 [RV60]

En la antigüedad, como hoy, la vida en el tiempo no ha sido fácil.
El hombre ha estado expuesto a peligros y le ha tocado caminar en riesgo constante. Riesgo de la propia naturaleza como terremotos, sequías, inundaciones, plagas, pestes, etc.
Riesgos del hombre mismo como la guerra, desolación, muerte, secuestro, extorsión, esclavitud, maltrato, lesiones, injusticia, etc.
No ha habido un momento en que no predomine la ley del más fuerte. No ha faltado quien se propone dominar usando las armas, el poder económico, el poder político, las ideas.
Por tanto, quien se sabe o se siente débil es víctima del temor. Le invade la angustia. La paz y la tranquilidad parecen ausentes para él.
A quién se siente así, Dios le tiene un mensaje especial. Lo que el hombre no le da, el Rey del universo lo tiene y lo ofrece. Basta tan sólo con creer en Él y creerle a Él.
Israel, como pueblo, en la antigüedad como en el presente, ha tenido conflictos con sus vecinos y con otras naciones como Egipto, Babilonia, Persia, etc. Con todo, Jehová ha sido su seguro protector. Muchas veces les dio la victoria sobre el enemigo sin que ellos usaran arma alguna, sólo la fe en Él y la obediencia a sus órdenes.
Dios tiene lo que necesitas en la presente tribulación. Deje afuera el temor. Confíe en la pronta y poderosa ayuda del Señor. Pase lo que pase, cree y confíe en Dios.

 

Dudas, comentarios y sugerencias a: areeval@gmail.com

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