PARA HECHOS/ MAPFRE, maestra de la estafa

LORENZO DELFÍN RUIZ. No acostumbro usar este espacio para ventilar asuntos personales. Pero si esta vez hago una excepción es porque el tema, en el que está involucrada una empresa aseguradora multinacional, pone en claro que produce daños a más de uno… con lo que el asunto deja de ser personal y se traduce en una estafa que puede alcanzar dimensiones escandalosas.

Se trata de MAPFRE, empresa española que en 1990 literalmente engulló a Seguros Tepeyac para tener libertad en el sano arte de esquilmar en la que consideran aún tierra de conquista.

Al igual que el resto de aseguradoras, beneficiadas con los golpes reglamentarios que hicieron obligatorio el seguro de automóviles, MAPFRE tuvo un crecimiento explosivo.

Al amparo de ese poder público que notoriamente compraron, los directivos de MAPFRE primero se mostraron generosos en sus ofertas para enganchar a automovilistas y a particulares interesados en seguros de toda índole… hasta que paulatinamente se fueron despojando de la piel de oveja y se muestran como lo que realmente son: delincuentes vulgares.

El fraude a que hago referencia es sencillo por la forma de cometerlo, pero complicado por las repercusiones que tiene en las víctimas.

El 2 de diciembre de 2017, mi hijo Alberto fue víctima del robo con violencia del auto que tripulaba, propiedad de mi hija Marisa y asegurado con MAPFRE. Ante el hecho, sumamente grave por la golpiza de que fue víctima Alberto, la actitud de la aseguradora se resume así:

*Negó de manera reiterada el apoyo médico de urgencia. (Al igual que el Gobierno de la CDMX, en el Hospital de Urgencias de La Villa).

*Jamás acudió un ajustador al lugar de los hechos.

*A través de leguleyos, embusteros y cuya estatura profesional y ética es proporcionalmente inversa a su altísimo nivel de holgazanería, se propuso negar el apoyo jurídico ante las instancias judiciales de la CDMX… y lo cumplió cabalmente.

*Los leguleyos de marras cerraron los canales de comunicación e información y sólo dejaron un correo electrónico como única vía de “atención”… que nunca abrieron para responder.

*La “oferta” de MAPFRE fue que los costos de atención médica y medicamentos serían reembolsados posteriormente… a lo que tozudamente se niega.

*El auto, recuperado 15 días después, fue “depositado” en el corralón Neza-Bordo, de Ciudad Nezahualcóyotl, donde notoriamente fue parcialmente desmantelado… con la fingida sorpresa del abogado de OCRA, la empresa “recuperadora”.

*El automóvil cumplirá cinco meses en el taller de reparación. Ahora para su liberación, MAPFRE exige el pago del deducible por “robo total”, calculado sobre el precio de factura y no sobre el precio comercial como lo establece la póliza.

Tramposos hasta la sepultura…

El caso se ventila en la Condusef, instancia ante la que MAPFRE envió a una de sus sagaces aprendices de abogacía a sacudirse la pereza, sólo para anteponer candorosas argucias legales… como haber descubierto la “incongruencia” de que el conductor dice haber sido golpeado en el interior del auto y haber argumentado que fue tundido fuera de él.

A menos que exista una reglamentación que lo prohíba, (de esas reglas que las aseguradoras son especialistas en encajarles a los gobiernos por la vía del cochupo), la realidad es que la víctima de los delincuentes (e involuntariamente de MAPFRE también), fue golpeado en el interior del auto y fuera de él.

En la misma Condusef existe una nutrida lista de reclamaciones a MAPFRE, a las que diariamente acude aquella cauda de leguleyos encantados por hacer fracasar todo acuerdo conciliatorio y enfrentar la causa en el ámbito penal… a la que no renuncio, contrariamente a como esperan los baturros de MAPFRE que desista “por cansancio”.

En el espacio cibernético abundan sitios que retratan a MAPFRE como la empresa farsante que cobra por servicios que no presta.

Casualmente, en redes sociales circula una fotografía del presunto jefe de la aseguradora tramposa, con la siguiente leyenda:

“Este tipo se llama Jesús Martínez Castellanos. Dirige a MAPFRE, una aseguradora de perfil abusivo. La Condusef atiende en promedio cinco denuncias en su contra cada seis horas. Amparada en la protección del poder público, hace de su actividad una estafa maestra. Asegúrate de no ser una víctima más de estos ladrones de cuello blanco. No pongas en sus manos tu vida ni tus bienes. MAPFRE esquilma. Evítala. Y si ya caíste en sus garras, denúnciala”.

Ni más ni menos.

www.entresemana.mx

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