Técnicos que dirigen a la selección de su país han ganado Copa Mundial


Moscú, 13 de Junio (Notimex/entresemana.mx).- Diversos factores influyen en la obtención de una Copa Mundial, como el esfuerzo de los jugadores, la calidad de su estilo de juego, su hambre de triunfo, pero un patrón que se ha repetido a lo largo de la historia es la nacionalidad del técnico.

Tal parece que hay una regla, no escrita, en la que establece el hecho de contar con un entrenador que sea oriundo del país de la selección que representa y le da un plus para lograr quedarse con la Copa del Mundo.

Al rememorar el inicio de la historia del certamen, en Uruguay 1930 la selección charrúa era dirigida por Alberto Supicci, nacido en Montevideo, y quien logró coronarse en casa; además de la bicampeona Italia de 1934 y 1938, comandada por Vittorio Pozzo, quien nació en Turín, Italia.

Tras el ayuno mundialista por la Segunda Guerra Mundial, esta coincidencia siguió en Brasil 1950, donde el uruguayo Juan López Fontana llevó a su selección a alzar de nueva cuenta el título.

La historia continúa de la misma forma con Sepp Herberger, que llevó a Alemania a la gloria en Suiza 1954; Brasil conquistó el bicampeonato en 1958 y 1962 bajo las órdenes de los cariocas Vicente Feola y Aymoré Moreira, respectivamente.

Inglaterra también ganó el Mundial del que fue sede en 1966, cuando los dirigía su compatriota Alf Ramsey; Brasil hizo lo propio en México 1970, cuando estaba al mando Mário Zagallo, y en 1974 Alemania repitió lo realizado 20 años antes, en esta ocasión dirigida por Helmut Schön.

César Luis Menotti logró el primer campeonato mundial de Argentina en 1978; seguido por Italia en España 1982, cuando el técnico era Enzo Bearzot.

En México 86, Carlos Bilardo encaminó a Maradona y a Argentina, y después Franz Beckenbauer repitió el patrón con Alemania en Italia 90.

En Estados Unidos 1994, Carlos Alberto Parreira y Brasil ganaron el título; Aimé Jaquet le dio el primer campeonato de esta índole a los franceses en 1998, y Luiz Felipe Scolari continuó la “tradición” de la selección carioca en Corea Japón 2002.

En las últimas Copas esto no ha cambiado, Marcelo Lippi ganó en penales con Italia en Alemania 2006; el español Vicente del Bosque hizo un “híbrido” con jugadores del Real Madrid, del FC Barcelona y algunas incrustaciones, que ganó el primer Mundial celebrado en el continente africano.

Joachim Löw rompió con la frase “América para los americanos” y conquistó Brasil 2014 dirigiendo a los alemanes.

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