Martha Erika Alonso gobernará Puebla con la desconfianza de más de un millón de ciudadanos  que votaron en contra

SERAFÍN VÁZQUEZ (PUEBLA). Pues ya ganó Rafael Moreno Valle nuevamente la gubernatura, es la tercera para su grupo político,  y  ya es  oficial.

La Presidencia municipal estará en manos de Claudia Rivera, quien adelanta que conservará a funcionarios panistas ‘capaces y honestos’, por lo pronto adelanta que Alejandro Cañedo podría ser uno de esos funcionarios.

Como yo voté por Barbosa -pese a toda  su cauda de desprestigio, le quise dar el beneficio de la duda- con la llegada de la esposa de Rafael Moreno Valle a la gubernatura sentiré que mi voto fue burlado, que instituciones electorales y gobierno estatal validaron un proceso electoral anómalo con violencia, agresiones con armas de fuego, robo de urnas y casillas con boletas electorales; y sobre todo un gasto excesivo para propaganda con la imagen de Martha Erika Alonso, regalos publicitarios, y denuncias de compra de votos.

Seguirá gobernando el mismo grupo que llegó a Puebla en 2011 prometiendo democracia, participación ciudadana, transparencia, diálogo y construcción de obras sin endeudar al estado y seguridad.

Pero fue todo lo contrario: intolerancia, presos políticos, obras innecesarias que comprometieron el presupuesto público por décadas, y mala pavimentación de calles sin coladeras para el desagüe.

Y lo peor, fueron incapaces de mantener la seguridad y tranquilidad en estados y municipios.

Hoy tenemos asaltos, robos, asesinatos, cuerpos desmembrados, crecimiento del narcomenudeo, y robo de combustibles. Aunado a eso, un servicio de agua deficiente y caro, con fugas por doquier y hoyos en las banquetas donde van medidores, pues la tapas de plástico se rompen con el tránsito peatonal.

Y para terminar un servicio caro y deficiente en el transporte público con el metrobús; para abordarlo es necesario colgarse del estribo.

Falta de alumbrado público, de pavimentación en colonias populares…

Martha Erika llegará a gobernar, al igual que Felipe Calderón en 2006, ante la desconfianza de millones de ciudadanos, que como yo, votaron en contra.

Su lema de campaña fue: Igualdad para todos, ¿igualdad en qué?, pregunto yo.

Éstas son otras de sus promesas:

  1. Duplicar el número de policías.
  2. Aumentar el número de ministerios públicos y jueces.
  3. Crear un área de atención para los casos de violencia de género en la oficina de la Gobernadora.
  4. Poner en marcha la Ruta Naranja de transporte exclusivo para mujeres y niños.
  5. Entregar semillas, fertilizantes y tractores gratis a productores del campo.
  6. Implementar un seguro de desempleo para mujeres de 40 años o más.
  7. Ofrecer transporte gratuito a estudiantes universitarios.
  8. Construir el primer hospital geriátrico.
  9. Implementar el programa Médico en tu Casa.

¿Qué cumplirá y a qué costo?

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