Cardenal Aguiar destaca necesidad de cambios en Arquidiócesis

Ciudad de México, 2 de agosto (Notimex/entresemana.mx). El arzobispo Primado de México, Carlos Aguiar Retes, destacó la necesidad de realizar cambios en la Arquidiócesis, los cuales no deben reducirse a un celoso activismo por erigir nuevas estructuras, sino para actualizar su perspectiva y crear nuevos hábitos, según sean necesarios, a fin de cumplir con la misión de la Iglesia.

Ello, explicó, a partir de programas que contribuyan a la comunión eclesial mediante el diseño de las líneas generales de gobierno, que den dirección a la labor pastoral, que permitan brindar una atención debida a los sacerdotes, además de que generen una mayor cercanía con los fieles.

“No se trata de romper con todo lo que ya se ha trabajado y que ha dado buenos frutos, pero sí de estar atentos para actualizar nuestra perspectiva y crear nuevos hábitos, según sean necesarios, para cumplir con la misión de la Iglesia”, indicó en su mensaje denominado “La necesidad de cambios en la Arquidiócesis de México”.

El cardenal Aguiar Retes resaltó que un celoso activismo por erigir nuevas estructuras sólo conseguiría tener un Iglesia “a nuestra medida, y no la Iglesia auténtica, que sostiene y nutre la fe y la vida de la comunidad de discípulos de Cristo”.

Es decir, una renovación “no significa entregarnos desenfrenadamente a levantar nuevas fachadas, sino a procurar que desaparezca, en la medida de lo posible, lo que es nuestro, para que aparezca mejor lo que es suyo, lo que es de Cristo”, señaló el purpurado.

Se dijo convencido que nuestra sociedad vive un cambio de época y no una simple época de cambios: “En un cambio de época, se transforma la manera en que el ser humano ve el mundo y se sitúa en él, con un conjunto determinado de ideas, valores, lenguajes y símbolos que configuran el pensamiento común en un lapso histórico”, explicó.

Precisó que constantemente aparecen nuevas necesidades de acuerdo al contexto en que está inmersa cada una de las personas que vive en este tiempo y que la velocidad de los modos de vivir, es intensa y acelerada.

Además, la dinámica familiar en que crecen los niños, adolescentes y jóvenes está en contraste con lo vivido por los actuales adultos.

Es en este contexto que “la Iglesia que peregrina en la Ciudad de México necesita estar atenta a estos cambios y responder a los mismos asumiendo, especialmente con el testimonio, los valores cristianos que forman parte íntegra de nuestra identidad como Iglesia particular y como pueblo de Dios, particularmente hoy que los grandes referentes de la cultura y la vida cristiana están siendo cuestionados”, subrayó.

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