REFLEXIONES DE UNA MUJER CONTEMPORÁNEA/ La tortura de esperar…

Dayana Rodríguez

Ciudad de México, 16 de septiembre (entresemana.mx). Iba en el coche atrapada en el tráfico de la ciudad de México, el cual ya es común y todos los que vivimos aquí lo padecemos todo el tiempo, decidí ocupar mi tiempo y  comencé a reflexionar sobre diversos temas de la vida diaria, entre ellos pensaba en  el trabajo, la familia, amigos y lo estresante que es llegar a un equilibrio en la vida, eran diversos temas que me suelo cuestionar con regularidad, muy seguramente otras persona se cuestionan lo mismo en su existencia en el día a día. Puedes llegar a pensar que el ritmo de los acontecimientos diarios nos pueden sobrepasar y hacernos sentir tan “pequeñitos”  que llegas  a cuestionarte ¿Porque venimos a esta tierra? ¿Cuál es mi misión? ¿Existe alguna misión para cada persona?, o acaso solo ¿venimos a sobrevivir con las circunstancias diarias?

Vi interrumpidos mis cuestionamientos por el ruido que se producía cerca de mí , así que observe  a mi alrededor y al ver a las personas que iban como mis compañeros de tráfico en sus propios automóviles, puede observar que muchos reflejaban una mirada perdida, como si se conformaran con tan solo vivir la vida como un día más  sin ninguna emoción, solo avanzaban intentado llegar a su destino y con gran hostilidad luchaban por querer pasar primero, sin ser empáticos y entender que todos queremos llegar.

Vivimos en una sociedad en la que todo se obtiene de forma inmediata: un mensaje, contacto telefónico con otra persona, lograr ciertas compras etcétera, lo cual nos ha hecho perder el sentido de la paciencia y entender que todo lleva un proceso y en algunas ocasiones no nos queda otra alternativa más que esperar. Estamos rodeados de hostilidad donde constantemente la ofensa y agresión es cotidiano.

No sé si sea una cuestión generacional o vaya más allá, pero ya no sabemos  ni queremos esperar por nada, creemos que todo se debe obtener inmediato con tan solo desearlo, como si la vida fuera una caja de deseos y que el simple hecho de querer algo es suficiente para obtenerlo, creo totalmente que es más complejo que eso, se debe luchar y esforzase por ello y eso en numerosas ocasiones puede llevar tiempo. Esperamos que todo sea un factor mágico.

Realmente es preocupante la forma tan rápido en cómo se vive la vida actualmente, creo que llega a sobrepasar a las personas olvidándonos del tiempo y simplemente viviendo como robots hostiles y en muchas ocasiones egoístas sin importarnos la persona que está a lado de nosotros.

Considero que el querer las cosas de forma inmediata nos ha convertido en seres totalmente egoístas y cero empáticos, pues no nos importa si la persona de alado tiene una urgencia pues todos queremos pasar primero, ¿Porque no practicar la empatía y la cordialidad? al dejar pasar a la persona que tienes a lado antes de ti, no creo que eso te pueda llevar todo el día. Un pequeño gesto de cordialidad puede hacernos una sociedad más empática y preocupada por el ser que tengas a un lado, nunca sabrás si esa persona tiene una verdadera urgencia y si todos cooperamos y ponemos un granito de arena, quizás en un futuro aquello se vuelva algo habitual. Incluso eso  podría ayudar a evitar el tráficos pues ya no habría coches atravesados intensado meterse pues sabrán que deben esperar su turno.

Esto no solo sucede con los automóviles, pues en el transporte público se vive la misma cuestión, todos quieren pasar primero sin tener un orden, se empujan,  avientan incluso se ofenden unos a otros por no querer esperar un minuto más, ocupan los lugares reservados para personas con discapacidad, tercera edad o mujeres embarazas  y si llegan a ver que una persona requiere el asiento prefieren fingir que no existen y simplemente no se paran, yo me pregunto  ¿Qué pasaría si cedes el lugar a personas que lo necesitan?, o mejor aún no utilizarlos para que se encuentren disponibles cuando se requieran.

Si somos una sociedad más amable y sobre todo empática, podemos llegar a dejar de ser egoístas queriendo ser los primeros y aprendiendo a esperar, tratándonos como seres humanos y no como una competencia.

Por ultimo me gustaría cerrar con una frase que escribí y habla de luchar por tus sueños y es la siguiente:

RENDIRSE

Es difícil creer en un sueño cuando las cartas no juegan a tu favor, pero rendirse NUNCA será una buena estrategia, pues quizás la siguiente puerta que toques abrirá tu camino al éxito.

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