SOSPECHOSISMO/ Pleito de comadres

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>> La jornada electoral en Tamaulipas, es una guerra de acusaciones entre el PAN y el PRI

>> El líder nacional del panismo, Ricardo Anaya, señala que el cinismo del PRI no tiene límite

RIGOBERTO ESPEJO. En pleitos de comadres, salen las verdades.  Así lo da a conocer uno de los dichos más populares que, cuando dos personas  tienen ese parentesco riñen, brotan los secretos tan celosamente guardados.

Tal es el caso del intercambio de acusaciones entre los dos líderes políticos de los partidos más representativos del país, Manlio Fabio Beltrones del PRI y Ricardo Anaya, del PAN.

El primero de ellos destapó la “Caja de Pandora” cuando resolvió expulsar del tricolor a tres candidatos a presidentes municipales del violento estado de Tamaulipas

El motivo fue que están entregados a un cartel de las drogas y además orientan sus simpatías a favor del aspirante panista al gobierno de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca.

Ricardo Anaya reaccionó de inmediato: acusó de cínicos a los priistas; defendió con todo a su candidato García Cabeza de Vaca; denunció que existen indicios en que los tricolores están relacionados con los cárteles de las drogas.

El presidente del otrora llamado “partido de la gente decente”, recordó los casos de corrupción de los ex gobernadores priistas de Tamaulipas  Tomás Yarrington, Rogelio Montemayor  y Eugenio Hernández, señalados de tener nexos con los cárteles de la droga.

El panista Anaya, olvidó convenientemente la relación con el narco, de ex mandatarios del Partido Acción Nacional.

La lista azul es larga, significa que la corrupción también ha penetrado en los anteriormente persignados, inmaculados y honestos gobernadores emanados del Partido Acción Nacional.

Entre ellos:

Francisco Barrio Terrazas, de Chihuahua, un gobernante muy cuestionado, sobre todo por su relación indirecta con el capó de ciudad Juárez, Amado Carrillo Fuentes, mejor conocido como el “señor de los cielos”.

Durante su mandato, se consolidó al Cártel de Juárez, en concordancia con el gobierno de Barrio, vía Federico Barrio Terrazas, mejor conocido como “El Tomato”, receptor de los fajos de dólares que entregaba el capó.

Fue tal la correlación entre el Cártel de Juárez, con el gobierno del PAN,  que los chihuahuenses modificaron el nombre del partido azul, a Partido de Acción del Narcotráfico.

El panismo obtuvo su primer gobierno en Baja California, vía  Ernesto Ruffo Appel; durante su sexenio, hubo infiltración del narcotráfico en todas las estructuras del gobierno fronterizo, en especial en las dependencias de seguridad.

Resultó  preocupante debido a que es ese lapso floreció el cártel de los hermanos Arellano Félix y por primera vez hubo acusaciones serias y documentadas contra distintos funcionarios panistas por este tipo de relaciones.

A la fecha, el PAN está inmerso en amistades turbias que entrelazan historias ligadas con el narcotráfico, mismas que “olvidó” Ricardo Anaya.

El ex gobernador de Morelos, Sergio Estrada Cajigal, también tiene  su biografía.

Estableció una relación amorosa con Nidia Esparragoza, hija del narcotraficante Juan José Esparragoza, “El Azul”; incluso de ignorar las relaciones sospechosas con ese mismo grupo de su suegro Enrique Bartning, a quien había nombrado administrador del aeropuerto de Cuernavaca.

El escándalo más vistoso de Estrada Cajigal fue el de la  utilización del llamado “helicóptero del amor”, donde el mandatario se “divirtió” con sus amigas, pero en especial con la hija del “Azul”.

El presidente del panismo nacional, Anaya Cortés conoce el lema que la mejor defensa es el ataque y  lanzo diversas acusaciones como medio de defensa de sus candidatos a los gobiernos de los convulsos de los estados de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca y de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares.

El tamaulipeco tiene en su biografía varios señalamientos: está acusado de tener nexos con el Cártel del Golfo; socio de los hijos de Martha Sahagún y haber estado  preso por robo de armas.

Además, de acuerdo con un informe de la Drug Enforcement Administration (DEA), el entonces candidato a la alcaldía de Reynosa, recibió del Cártel del Golfo, medio millón de dólares para gastos de campaña.

Por su parte el veracruzano, tiene varias denuncias, desde peculado al erario del ISSSTE, dinero ocupado para su primera campaña al gobierno de su estado, que perdió ante Javier Duarte, enriquecimiento ilícito.

Tiene dos  averiguaciones previas relacionadas con la pederastia y de trata de personas. PGR/SEIDO/UEIORPIFAM/114/2013 y PGR/UEIDXSPCAJ/FECCSPF/M-VII/077/2015.

El caso de pederastia, fue documentado por la escritora Lydia Cacho, en su libro “Los Demonios del Edén”.

El líder nacional del panismo, Ricardo Anaya, olvidó convenientemente estos casos, y además acusa de cínicos y mentirosos a los priistas.

Es una guerra de lodo, en esta época de elecciones intermedias, que es la aduana para la jornada electoral presidencial, que se otea más sucia que la actual.

Entresemana.mx

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