La cultura: reflexiones en tiempos electorales (V)

Glen Rodrigo Magaña

Ciudad de México, 22 de junio (entresemana.mx). El pasado jueves 14 de junio, dentro del séptimo encuentro de la Red Mexicana de Festivales Cinematográficos (Red Mex Fest), realizado en la ciudad de Guadalajara, se transmitió la charla “Compromisos por el Cine Nacional: Los Festivales de cine y la Política Cultural” con los tres representantes de cultura de las coaliciones: Alejandra Frausto por Juntos Haremos Historia (MORENA, PT y PES), Raúl Padilla representando a Por México Al Frente (PAN, PRD y MC) y César Moheno de Todos por México (PRI, PVEM y PANAL).

Frausto, Padilla y Moheno, tuvieron algunos puntos de acuerdo, aunque con enfoques distintos, por ejemplo el incluir educación artística y que el cine forme parte de los programas académicos; así como en materia de distribución, donde señalaron que es necesario que los filmes mexicanos se proyecten, ya sea en salas comerciales o en espacios públicos y culturales, pero que es momento que las producciones nacionales tengan salida.

Iniciemos con el representante de Todos por México, quien tiene una visión del cine un tanto conservadora que intenta verse vanguardista con propuestas de otros pero cuidando las formas, ya saben, muy del pensamiento priista, propone “más salas de cine especializadas en rollos mexicanos”, bien, esta propuesta fue realizada por quien fuera el enlace cultural de Margarita Zavala, Consuelo Sáizar Guerrero, dentro del Diálogo por la Reforma Cultural el pasado 14 de mayo.

Otro “aporte” del historiador del equipo de Meade, fue sobre los festivales donde señaló: “Claro que los festivales son esenciales para el desarrollo educativo, colectivos culturales y para esto es necesario modificar los etiquetados del poder legislativo” y nuevamente la cuestión del mal manejo de los recursos en el legislativo a este sector, que por cierto también ya ha sido abordado, Alejandra Frausto lo comentaría en diversos encuentros con el gremio cultural y también dentro de Diálogo por la Reforma Cultural.

Tal vez, lo rescatable en la propuesta de política cinematográfica de esta coalición, sea el reconocer el abismal retraso que existe en exhibir cintas nacionales, pero aquí tiene mucho que ver el agobiante sistema burocrático que impera en las instituciones, mismas que permanecen presas del visto bueno de Los Pinos, donde el candidato al cual representa Moheno, es el de la continuidad de ese gobierno.

Por parte del Frente, Raúl Padilla tenía su momento para brillar con el proyecto cultural de Anaya, ya que el presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, también porta el cargo de Presidente del Patronato del FICG, así como el haber estado “en sus terrenos”, pero nuevamente le ganaron los números, así como la postura aristocrática cultural y algunos comparativos que tanto le gustan de otras naciones.

Veamos, Padilla plantea que el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) debería ser descentralizado y autónomo, para hacer énfasis en el desarrollo de esta industria y así volver a tener el esplendor de la Época de Oro, palabras más o menos. Si bien en aquellos años treinta empresarios extranjeros buscaban invertir en estudios dentro de nuestro país, también el panorama internacional era distinto, por una parte la guerra se cocinaba en Europa y Estados Unidos trataba de levantarse de la Gran Depresión, añadiendo el talento mexicano que surgía de los arrabaleros teatros de carpa, en esos ayeres existían las condiciones para que el séptimo arte mexicano encontrara sus años dorados; el IMCINE, aparece en 1983, en medio de una crisis económica, creativa y una industria cinematográfica mexicana abandonada, que tiempo después bajo la neoliberal administración de Carlos Salinas, se vende la industria y funciona bajo fideicomisos, lo que muestra un enredo para que el IMCINE con su compleja normatividad, logre dar ese paso.

Quien contó con un sustento más aterrizado para el cine mexicano fue Alejandra Frausto, representante cultural de Juntos Haremos Historia, al enfocarse en temas como el derecho de las audiencias, mejorar las condiciones para los realizadores cinematográficos, fomentar el acceso al cine para quien no puede acudir, crear estímulos fiscales, apoyar las redes de festivales, reactivar la Escuela de Guionismo, incrementar las residencias artísticas, así como incluir a los jóvenes, mujeres e indígenas.

Respecto al cine comunitario, Frausto comentó que tocaban uno de sus afectos, ya que la cultura comunitaria es uno de los principales ejes en el proyecto de Juntos Haremos Historia, añadió que “hay que darle una posibilidad a generar una política que atienda el entorno digital. Tenemos que estar al día en sus avances” y que “como derecho humano, a la cultura no se le ha dado cumplimiento, contar con consejos regionales y transdisciplinarios que representen a todos los sectores, para generar propuestas vinculantes a la política cultural nacional”.

Así, la encargada de cultura en el movimiento encabezado por el licenciado Andrés Manuel López Obrador, cuenta con un panorama, alianzas y acciones que se expanden mientras avanzan las elecciones del 1 de julio, para muestra de esto, es la única que ha presentado un documento que detalle el proyecto cultural para el próximo sexenio, titulado bajo su frase El poder de la cultura, presentado el pasado martes 19 de junio en la Universidad del Claustro de Sor Juana, donde acudieron personajes como el arquitecto Felipe Leal, las escritoras Laura Esquivel y Elena Poniatowska, así como Horacio Franco, Fernando Calderón y Regina Orozco, quienes interpretaron el tema “Que salgan los corazones a la calle”. Aquí te dejamos el enlace para descargarlo: https://drive.google.com/file/d/1NuW45vOZPFwKTTbotdT6f-C4yTgs4Hfs/view

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