Planta ruso-nicaragüense producirá 12 millones de vacunas anti influenza


Managua, 05 de Diciembre (Notimex/Entresemana.mx) .— El Instituto Latinoamericano de Biotecnología Mechnikov, construido entre Rusia y Nicaragua en Managua, prevé producir 12 millones de vacunas contra la influenza al año, dijo a Sputnik el presidente del Seguro Social de esta nación, Roberto López.

“La ventaja que va a tener esta planta es que va poder producir hasta 12 millones de vacunas de influenza que es mucho más de lo que requiere Nicaragua”, señaló.

El proyecto de Mechnikov, explicó López, está diseñado para abastecer a otros países de la región en caso de una epidemia.

Esta fábrica se construyó y opera con una nueva modalidad de cooperación que consiste en una inversión conjunta, sostuvo.

“Entonces en este modelo, se creó una empresa mixta en Nicaragua, donde un 40 por ciento de las acciones son del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social y el otro 60 por ciento de las acciones es de la Federación Rusa, a través de Instituto de Vacuna de San Petersburgo”, explicó.

Hasta el momento, el gobierno de Nicaragua, apuntó el funcionario, ha aportado 11 millones de dólares para la construcción y Rusia 24 millones de dólares.

La empresa está dirigida en la parte técnica, financiera y administrativa por Rusia, afirmó el representante del Seguro Social.

“Además están poniendo los científicos que no tenemos en Nicaragua, son personas de Rusia las que están trabajando en el laboratorio, en todo el tema de organización, en la parte científica, en el control de calidad”, añadió.

En tanto “hay personal nicaragüense que está siendo entrenado, farmacéuticos, químicos, que están trabajando ya adentro de laboratorio desde hace dos años para poner todas las máquinas a calibrarse”, apuntó.

En cuanto a la cooperación de Cuba, el funcionario dijo que este país está apoyando en el proceso de control de calidad de la fábrica y continuará trabajando en el proceso de certificación de la fábrica de la vacuna.

“Todo lote que salga de Nicaragua tiene que ser certificado por una autoridad, por un laboratorio de calidad lo suficientemente preparado y en el caso de América Latina solo hay tres, uno en Estados Unidos, en Cuba y Argentina”, añadió.

Mechnikov también ha recibido el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que asume la rectoría en este tipo de procesos.

López explicó que la OPS y la Organización Mundial de la Salud (OMS) garantizan que estas plantas de vacunas para prevenir los virus que más víctimas causan anualmente, sean seguras y apropiadas.

La planta de Mechnikov es una fábrica de alta tecnología, contó López, y destacó que pese a algunas críticas por las demoras en la entrega del proyecto que se inició en 2016, su construcción ha sido más rápida de lo que se acostumbra para una obra de este tipo.

“Desde el año 2017 hasta este (2018), hemos estado trabajando en completar el equipamiento con todo tipo de maquinaria que ha venido de la India, Italia, Alemania y de Francia, de manera que ahí tenemos concentrado el mejor equipo para la fabricación de vacunas de América Latina”, sostuvo.

El responsable explicó que se esperan los primeros lotes de prueba para el primer trimestre del 2019, que no serán comercializados, y se estima que para finales de ese año comience la producción.

“Muy probablemente para el segundo semestre del año que viene, que es el momento de mayor demanda de la vacuna de influenza en nuestro hemisferio, vamos a poder tener la fase de estar comercializando este tipo de vacunas”, informó.

Una de las metas de la fábrica ruso-nicaragüense, dijo López, es vender vacunas al fondo rotatorio de la OPS, que se encarga de acopiar vacunas y venderlas a bajo costo a todos los países latinoamericanos.

Además de la producción de 12 millones de vacunas de influenza, la fábrica va ser multifacética, adelantó López.

“Se van a poder producir otras vacunas de forma progresiva, una vez que se vaya adquiriendo la experiencia en el tema de la influenza, vamos a producir otras vacunas que podrían ser la de sarampión, tétano, fiebre amarilla”, señaló.

La fábrica, contó López, podrá envasar algunos productos biotecnológicos como la eritropoyetina, un tratamiento complementario para pacientes que están en hemodiálisis.

Además, esta fábrica se concibió como un desarrollo innovador para potenciar las tecnologías de la biomedicina, para eliminar enfermedades mortales como el dengue, zica, chikungunya y la fiebre amarilla, agregó.

Las vacunas para prevenir la influenza son el principal objetivo de esta planta, que se construyó en un país donde al menos 392 personas han muerto este año por neumonía, una de las principales complicaciones de esta enfermedad.

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